Madrid sigue malviviendo bajo la sombra de lo que, en un tiempo fueron, días de vino y rosas o más apropiado para la ocasión recordando sus noches de mucho vino y muchas “rosas”( Tierno galvan a la cabeza). Los años de “la movida” y la nostalgia por los años 80 siguen muy presentes en las noches de Madrid, si los símbolos de “la movida” eran entonces malasaña,gran via, tribunal y el rockola a la cabeza,paradojas del destino, veinte años después los tributos hacia esta gloriosa década se llevan acabo en pleno corazón del Barrio de Salamanca y entre estudiantes de ICADE o CEU de primer año, o lo que es lo mismo para los nacidos en los 90.
El haber nacido en mitad de los ochenta supone el haber vivido bajo aquella influencia con la esperanza de que pudieramos volver a revivirla y sin poder tener nuestra propia marca de registro, ya que ni pertenecemos a la generacion phone, ni tampoco fuimos los pioneros del comecocos y el tetris, aunque nos acercamos bastante más a estos últimos, y es cuando te encunetras en mitad de un concierto tributo al pop de los años 80 en el que quitando “sufre mamón” y alguna otra el resto solo las cantan la gente de tu quinta..
Dicen que uno de los poderes que tiene la música es poder enmarcar en tu memoria un momento, una sonrisa, una mirada… de forma inolvidable, y poder volver a saborear pequeños bocados del pasado con solo escuchar la misma canción; no habia caído en la cuenta de lo que significaba el fin de una etapa hasta que me ví rodeada de mis compañeros licenciados cantando en círculo,( tal vez debido a la euforía que un jueves noche te ofrece en Madrid) “cadillac solitario” y justo es en ese preciso momento en el que miras a tu alrededor, y solo observas preuniversitarios y gente que la corbata la llevan incorporada a diario; justo en ese momento es cuando todos a la vez nos dimos cuenta de que es el fin de una época y que estamos mas cerca de las corbatas que de las novatadas de octubre.
Siguiendo en mis andanzas nocturnas me sorprendí a mi misma en un reservado, en una de las discotecas mas frecuentadas por los astros del balonpie , si en los años ochenta los reservados estaban llenos de cantantes de rock, intelectuales de mucha o poca monda, directores de cine..hoy los ídolos de los reservados son señores en plena “pitopausia”, señoritos con pinta de niño andaluz,y futbolistas o famosos de reality shows.. la decadencia no tiene por qué ir unida al paso del tiempo siempre han existido “BALMORALES” con distinto nombre
Si entonces nuestros ídolos eran las protagonistas de sensacion de vivir,hoy en día deben ser las “Call girls”, porque es cierto como dice Sabina que las niñas de Madrid ya no quieren ser princesas, ahora se venden por un bolso de Louis Vuitton…todavía me sorpende ver ciertas imagenes de lolitas perdiendo la ropa interior en un reservado con la nariz más empolvada que de costumbre con el exclusivo fin de poder comprarse un Prada , debe ser como me cantan algunos, que ahora me he vuelto formal…